Hellou.
El otro día, en clases de ética profesional docente nos hicieron ver Mar adentro. Luego, todos supusimos que vendría un gran debate en torno a la eutanasia y por ende, a la libertad humana. La profe vale caca, así que nada de eso se hizo, porque…no interesa.
La cosa es que es un tema en que todos hemos pensado, ya por estar en la situación de acabar con nuestras miserables vidas, o porque nos paso algo y andamos medios tristes. Y suponemos, en base a nuestra racionalidad, que es un acto lleno de libertad personal y por ende, sería factible ningún tipo de recriminación social a quien lo comete.
La intención del post es ver que el asunto no es tan sencillo.
No me acuerdo del libro, pero lo buscare si alguien lo pide. A partir de otro ramo de educación, investigue un poco sobre algunas encuestas relacionadas al suicidio, partiendo de la suposición, de que si fuese un acto totalmente racional y libre, no debería haber constantes en tales estadísticas, o no muy marcadas, pues una de las hipótesis para no castigarlo es aceptar que es un acto individual y, por lo tanto, resulta difícil que personas que no se conocen se logren condicionar a realizarlo al mismo tiempo (o muy cercanos).
Ahora bien, podríamos plantearnos la pregunta filosófica ¿Quién es libre?...o ¿Quién es libre, verdaderamente? Pues estamos llenos de influencias sociales, ¿acaso el depresivo es libre de cometer suicidio, o es la enfermedad que habla?