Efervescencia, dibujado por mí
Si bien privilegio los eventos culturales gratuitos de la USACH, este festival ha sido de excelencia y aún le quedan 3 días de vida: Jueves 14, Viernes 15 y Sábado 16.
El nombre de Ai Maako tiene origen en la cosmovisión Selk’nam, ya que en ella el espacio mágico al que acceden los distintos tipos de chamanes para realizar curaciones, estabilizar el mundo, etc., se divide en cuatro puntos cardinales que son representados por cuatro cielos/vientos, que son casi sinónimos con cuatro cordilleras míticas, o cordilleras del cielo : Ai-maako es la gran cordillera resbaladiza del este, relacionada con Witek (cielo Este), origen de todo lo existente. Es el viaje más dificil y grandioso que un chamán puede realizar. Esta cordillera está rodeada de un rio de lava, y sus empinadas laderas están cubiertas por hielo. Una vez llegado a la cumbre, el chamán puede entrar en contacto cn Temaukel, una de las màs grandes divinidades selknam, cuyo nombre significa algo asi como infinito.
El Festival lleva este nombre por los siguientes motivos:
1.- Representar algo propio de nuestra cultura del sur del mundo. 2.- Una metáfora de la tarea de producir y los resultados de un Festival con un nivel de excelencia como pocos hay en el mundo. (Según San Wiki)
La Comunidad Electroacústica de Chile CECH, han organizado de la décima edición de Festival Ai-Maako, el encuentro electroacústico más reconocido de Latinoamérica, que se presentará en Santiago entre el 13 y el 16 de octubre y paralelamente en Valdivia, lo cual partió antes, con entrada liberada en el centro cultural telefónica (Providencia 111, metro Baquedano -el edificio con forma de celular, para los despistados a los que comprendo profundamente jajaja-).

Anoche el plato fuerte si bien era Robert Normandeau, canadiénse ganador de múltiples concursos internacionales como el Ars electrónica, Linz, Golden Nica, Bourges, Praga, Estocolomo entre otros, que mostró sus composiciones cerca de las 9 de la noche, llenado el espacio con sus películas sonoras, gritos humanos y vacíos aterradores, la performance musical de Juan Parra Cancino , chileno reidente en Holanda miembro y fundador de The Electronic Hammer ensamble de percución y computadores, y Wiregriot dúo de voz y electrónica, no se quedó atrás presentándose junto a Rodrigo Cádiz (Chile), Morton Feldman y Terri Hron (Holanda).
J. Parra Cancino llenó la atmósfera valiéndose no sólo de los sonidos que emiten los instrumentos y computadoras, como lo hará la gran variedad de esta rama de la música, sino que también del cuerpo de los elementos musicales, de esta forma hallamos en la melodía compuesta, que la perturbación de los altoparlantes que desasosiegan el escenario también es parte de la composición en una especie de sonido totalitario que no solo penetra el oído sino que también torna toda la escena de materia densa a su favor: la materialidad de los instrumentos, la melodía que emana de ellos, los elementos de amplificación, los ecos del sonido, el cuerpo del músico... como en caso de los guitarristas que salieron a escena que tomaban las cuerdas con un hilo y las hacían gritar! Para quién experimenta estos sonidos por primera vez debe tener plena conciencia de que no son sonidos habituales, ni mucho menos plenamente mentales. Son los sonidos propios de la vida cotidiana y los pequeños monstruos que esconden. Perturban el cuerpo y a partir del cuerpo perturban también la mente, en una sincronía de la cual es inevitable escapar. Los altoparlantes retumbaban en armonía y sus saltos sobre el escenario componían parte de la melodía, en ello todos los oyentes estábamos asombrados. Los juegos con el silencio sepulcral, con los ecos daban la sensación de profundidad y si cerrabas los ojos estabas perdido, era realmente vivenciar una película sonora, al modo del radio teatro pero sin palabras, sólo con las emociones. Los sonidos se transformaban en ambientes y la improvisación parecía ser la madre del cordero pero lo único improvisado era el público que no sabía como reaccionar y que en sus rostros experimentaba lo que vivía con el sonido: caras de terror, de sufrimiento, de alegría, de placer. La música era tan envolvente que formaba narraciones con las emociones, como en caso de Normandeau y su cinema para el oído y las onomatopeyas musicales.
En fin, es algo que se debe vivir y seguir apreciando para que nuestros buenos artistas no se nos vayan al extranjero.
Juan Parra C.
Terri Hron
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Y la música en filosofía? existe... y ya se viene.

J.P.C. También en Twitter @juanparra si es que usted lo fue a ver y quiere saludarlo :P
ResponderSuprimirHola twitersuicida LOL
ResponderSuprimirno he ido al festival pero conozco las composiciones acusmáticas y son tal cual las describes y captaste lo que se siente. En estos casos es super importante tener de varios parlantes en toda la sala para lograr el efecto de un ambiente total incluso en el cielo del recinto, es la patá je
Eso, nos leemos.
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