lunes 26 de abril de 2010

Hoy en Arte Activo: La creación viene nuevamente de la crítica mano femenina. Bienvenidos!

Multitudes

Galería Arte Activo a preparado una instalación externa para la exposición del día de hoy, así que el curioso público presente es trasladado a los jardines.
Se comenta entre los presentes que una poetiza expondrá el día de hoy. La nombran Klaudia Islame. Dicen que estudia en primer año de la carrera de filosofía en la Pontificia Universidad de Santiago de Chile. Se sabe de ella que es amante del escribir pues se le oyó decir alguna vez que ‘absorbe las palabras, de diferentes maneras’, intuyendo los presentes su capacidad literaria e interpretativa.


En la foto: Klaudia Islame



A la espera de cualquier sorpresa, continuaba el público, mientras caminaba hacia los conocidos jardines de Arte Activo. La sorpresa fue para quienes habían conocido las enormes enredaderas que colgaban de las paredes enflorecidas, las fuentes de agua donde se hallaban peces y los rosales que adornaban los alrededores ofreciendo cobijo a los sauces llorones. Todo había sido talado, los peces se hallaban muertos sobre la fuente de agua densa, los rosales y enredaderas fueron quemados y el tizne negro adornaba el desolado lugar. Entre el extraño contexto, se levantan del suelo tiznado 6 hombres desnudos ubicados al azar, cubiertos de tierra y la negrura del aparente incendio, recitando con movimientos cansados, con voces lentas, monótonas, muertas el siguiente poema:

Hombre en Disputa con la Tierra

Comí tierra húmeda,
Saboreando gusanos extirpados.
La Tierra me lloró
Entre los surcos que se dibujan
En su piel escarlata.
Me regañó, me pidió
Que dejara de idolatrar
Que respetara su desazón.
Me escupió en esta hoja
Para que dibujara sin contraseñas,
Para que la insipidez de mis sabores
No perforaran el
Torrente de sus disgustos.
¡Y le dije que amo la Tierra,
La Tierra fértil, la Tierra estéril!
Y me lanzó una lluvia de arena
Sacudiendo esta pesadilla.
Provocó una quemazón en mi espalda
Y estuve obligado a entregarme
A las rocas
Y por segunda vez lloró la Tierra
Quejándose de mi peso descomunal.
Pero no me odio del todo,
Aún me pidió que la regase con líquido
Y recalcó agua
No Coca-Cola ni Whisky.
Y me obsequió un girasol
Yo le prendí un cigarrillo
Y lloró de nuevo.
¿Cómo entender a este ser sin igual
Si ni con modales me acepta?
Me ahogó en un tipo de barro
Y me sentí como Adán.
Pero volvió a llorar
Porque ella no sabía quien es Adán
Y cuando le expliqué
Se ahogó en risas sarcásticas
Yo me enfade con esta Tierra monumental
Que me odia por darle un poco de
Civilización.
Quiso despedirse de mí,
Quiso echarme de mis pies
Pero yo no podía
Dejar de afirmarme en su regazo
Y me lanzó hacia el cielo
Mientras gritaba:
¡Arriba los sepulcros terrestres,
Abajo la divinidad de los cielos!
Y me convencí
Que eso era una injuria
Por lo que me propuse
Volver a odiarla.
No sé cuanto tiempo,
No sé cuantas eras
Tal vez hasta que llegue a crearse
Algún día mundial de
La paz con la Tierra.




Una vez terminado de recitar, los hombres se acercaron al público y los mancharon con los colores que cubrían la desnudez de sus cuerpos, tiznando sus rostros y manos con los números 21.12.1907. Algunos se resistían, el resto se dejó llevar por la escena, dejándose sorprender.
Los 6 hombres se arrojaron contra el suelo, y escarbaban la tierra con las manos. Tan poderosamente que sangraron por las piedras que rompían su uñas. En el centro de lo que alguna vez fue el jardín. Los espectadores creyeron que algo sacarían de la tierra, esperaban algún cadáver, algún cofre pero sólo hallaron un gran trozo de muralla, corroído por el desgaste, oculto bajo la tierra, oculto o sepultado. En él se podía leer escrito lo siguiente:

Al Minero de 1907

Alfarero de la tierra árida,
Escalador de subterráneos de esterilidad,
Agricultor de diamantes y subsuelos.
Te hirieron y fortalecieron
En mil novecientas siete partes.
Fuiste la máquina errante.
Inerte en la pampa.
Oxidada tu armadura de triste figura
Creaste tu paso vago
Entre la hierba en polvo
Que el sol devoraba.
Tu rostro agrietado y sudoroso
Anunció la desgana de esta rutinaria.
Escupiendo el excesivo salar de tu boca
Te arrepentiste de derrochar sentires.
¡Y te levantaste, hermano minero!
Quisiste cambiar
El curso de los días y
El intercambio de fichas
Por la plenitud de un sentir humanizado
Y la expansión de tu cultura proletaria.
Vuestro corazón llagado por el sol
Puso oído a tu voz encadenada
¡Y lloraste compañero!
Las palabras derramadas
Funcionaron como taladro
En tus venas.
Tus pies entumecidos de calor
Recorrieron el páramo desértico
Que fue tu pampa.
Caíste en mil pedazos…
Te reconstruiste una y otra vez
Una y otra vez
Una y otra vez.
¡Y resististe!
Tu piel bronceada a más no poder
Fue tu único escudo en ese Iquique en armas.
Eras piedra para ellos,
Eras desamparo para ti.


Te asentaron como si fueses pequeño,
Te rigieron y alimentaron
Con lo que tú creaste.
No te aceptaron como hombre,
Fuiste una máquina.
Te convertiste en mujer que
Lavaba los rostros de guerra.
Fuiste niño que soñó
Con emancipar sus juegos.
Fuiste abuelo y abuela
Sonrientes en espera de victoria.
Fuiste el obrero
Que el mentón en alto
No bajó.
La permanente ofensiva de ellos,
La excesiva resistencia tuya.
Concluyó la lucha en miles de fusiles
Disparándote a quemarropa.
¡Te creyeron un monstruo, camarada!
Y tú no entendías nada.
Las balas te herían y mordisqueaban,
Desde el cielo los perros escupían
Y saliva a ti no te quedaba.
De un minuto a otro
Simplemente ya no eras
¡Nos engañaron!
Nos obligaron a inventar
Que nunca llegaste.
Nos obligaron a olvidarte
Y construir la historia
Sin tu imagen.
Y hoy a cien años de tu cólera
Tengo ahogada la desazón
Y procuro formar palabras
Que retumben en tu sepulcro vigía
Para exponerte estos versos,
Regalarte estas estrofas
Y que por fin me permitas convertirlas
En barata pero satisfecha elegía.

Al terminar la lectura los presentes, uno de los 6 hombres sacó una fotografía de Pedro Montt, la colocó sobre la muralla del piso y se acomodó en cuclillas defecando ante los presentes; una vez terminada su obra arrojó sobre la mierda 18 peniques llenos de la sangre de sus manos.
Algunos presentes sintieron repugnancia, otros se preguntaron el significado de los símbolos. Sólo uno comprendió de que se trataba: una historia ya olvidada.
Luego de la performance, los 6 hombres se retiraron del lugar y el conocido altoparlante recitó en un grito estrepitoso, lo siguiente:

Su Pobreza

¿De qué sirven sus teorías de pobreza?
¿Si con ton ni son tocó esa puerta?
Se colgó de su posición burócrata
Lamentándose de los pobres del mundo,
Y Quiso asistir a esa enfermedad endémica
Que carcome tripas en mi margen.
¿Para qué buscar absurdas definiciones?
Si usted señor. Sí, usted.
¿Convoca la pobreza que aquí mi gente no tiene?
Aquella que se crea por alejo de intuición
Y mezcolanza de inerte retórica.
Si con su discurso muere este pez
Que nació antes que usted,
No pretenda llenarnos con promesas herejes.
¿De qué pobreza me está hablando?
Si su lengua parlotea en un sinfín de verbos necios,
Si sus ojos caen al no encontrar
La hoja de mitomanía.
Me persuade, me convoca esa falta de pe$o
Y yo le afirmo que no.
No necesitamos regalos de caridad
Ni prestamos con IVA.
¿Pretende corregir nuestra pobreza existente?
Pues le reiteramos que no hace falta
Somos millonarios en sueños
Y que esta mirada del hoy
Es su mañana lapidado.
¿Pero si no habla de pobreza en consecuencia?
¿De qué entonces?
No me pida que lo entienda
Que cansado estoy de propagandas monetarias.
Me refuta condenándome a la ceguedad
Pero no es necesario señor teórico
Sé que no soy un rey
Y no se preocupe que no quiero serlo.


¿Qué es lo que necesitamos?
Que la burguesía con patas se descuelgue del mando,
Que todavía no entiende
Que sin sentir este frío calador,
Este sol abrasador,
No puede ser capaza de escuchar,
No puede experimentar esta dichosa posición.
Que si pena nos regala
No puede saber que
Lo más enorgullecedor
Es esto que no poseemos
Y que usted tiene de sobra.


Algunos espectadores se taparon lo oídos, otros ocultaban anillos de plata. Un par de señoras se miraban y modulaban la palabra: ‘comunistas’. Unos jóvenes las oyeron y las increparon. Les comentaban que la crítica social no tiene partido, que la realidad tiene múltiples interpretaciones y ellas los miraban silenciosas y en sus adentros murmuraron: ‘comunistas’.
Mientras se iniciaba una discusión partidista los 6 hombres volvieron, traían consigo una gran caja acolchada y una soga. Uno de ellos se acercó al público miró fijamente a uno de los presentes y empujó a una chica contra el suelo, la arrastró del cabello mientras ella se resistía. Lo rasguño, lo pateó, lo escupió y los demás hombres lo ayudaron a controlarla, la amarraron y la introdujeron en la caja. Ella gritaba desgarrada, se azotaba contra las paredes, se veía su angustia tras la rejilla de metal que simulaba una ventana. Los espectadores se asustaron y tres increparon a los performáticos que sin intimidarse narraron tres palabras silenciosas, las cuales los demás no oyeron y provocaron la calma.
Para sorpresa del público, la caja no estaba vacía, en ella había otra mujer que consolaba a la que yacía dentro por causa de la violencia. El alto parlante gritó Klaudia! Klaudia! Y ella comenzó a recitar:

Cuando el Hombre conoció la Locura

Qué rabia me da,
Escucharte sollozar
Tras esta pared de concreto,
Compañera de celda…
Por favor calma esa pena acumulada.
Quiero que reconozcan
Que todos están locos,
A ver si dejan tranquila
A mi pobre amiga.
Locura, no os escuches.
Confabulan en tu contra
Para que quedes como
La mala de la película.
Quieren excusarse
De sus actos banales,
Convocándote en sus crímenes,
En la penumbra de los cuartos.
Tú quédate así como estás..
Quietecita y serena
Saboreándote esa nueva
Quemadura de cigarrillo
Que un hombre sin nombre
Te dejó.
No me quieres contar el
Por qué estas aquí ¿verdad?
¿Ni siquiera el porqué
de esa herida?
Que te la hizo el Amor pienso yo
Cuando se tropezó
Con una de tus espinas de colores
Que escondes bajo esa espalda.
Dices que te gritarán anti cuerda
Si arrojas una palabra
De lo que hiciste hace algunas horas.
Que te quemarán en la hoguera
O pondrán tu pescuezo en la guillotina
Si sacas las alas negras
Que escondes bajo el brazo.
Lo sé,
Ellos no están preparados
Para tu inclemencia,
Maldita psicodelia…
No les parece bien
Que comas tulipanes
O que te emborraches a la par
Que un camionero.
Eres un mal ejemplo
Para las futuras generaciones
Paridas por el sistema,
Para los cuerdos de terno y maletín
Y las señoras ad-hoc
A la moda parisiense
Déjame abrazarte, linda
Pero no tan estrecho
Que la Real Academia Española
Dice que no eres sentimiento,
Sino un componente
Del mar muerto
Que sale en año bisiesto
A corromper almas en pena.
Puaj!
Abrázame fuerte,
Nada más
Que se traspase un poco de tu esencia
A mi cuerpo, envase vacío,
Repleto de soledades.
Me quedo tieso
Por si quieres escaparte…
Que cerraré los ojos
Para decir que no te vi salir,
Que simplemente
¡Te esfumaste de la vida!
Corre, desnuda
Y busca un bar de vieja escuela
Por si algún día
Nos encontramos..
Yo libre de esta adicción
Al tráfico de enanos
Y tú natural y lánguida como
Hoy te vi.
¡Hasta te puedo llegar a enamorar
Lejos de casa,
En ese lugar que dicen
De no sé donde!
¡Recuérdalo!
Que de las causalidades de estas muertes…
Nadie sabe.

Los presentes comenzaron tímidamente a aplaudir una vez finalizado el acto, sentían extrañeza, algo de temor, por creer que no comprendieron cabalmente el discurso teatral y literario que han presenciado. Algunos se preguntan por el número 6, otros sacan las últimas fotos que le son permitidas, otros revisan la caja y las mujeres no se aprecian en ella.
El público es lentamente retirado de la escena por los 6 hombres. La dueña de la galería aparece y les agradece el haber venido. Les hace una reverencia y les pide que abandonen el lugar, con frialdad en el tono.
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Reitero: Gracias por confiar, enviar sus creaciones y compartir sus espacios virtuales con nosotros.
Le agradezco a Klaudia Islame el enviar sus creaciones con petición de juicio al respecto.
Galería Arte Activo seguirá abriendo sus puertas a la creatividad que se halle en nuestra carrera. Sigan mandando sus creaciones a supnem@gmail.com

Salud y saludos a los lectores.

¡Viva el uso de la razón pública!

5 comentarios:

  1. Weeenaaaaa!!!!!
    Me gustaron harto, sobre todo el de 1907, porque el primero y el tercero no se entienden tanto. Pero estan bacanes en general.

    Un gran dedo en alto para la compañera, porque la poesía es un arma cargada de futuro.

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  2. ¡Oh, la cagó! me cuesta creer que es de primero, me gustaron los poemas.
    Muy reflexivos, buen escenario también; algo me comentaron de la columna pero creí que eran las entradas fomes que habían antes, también caché lo de idioma de mundo del David, wena.

    ¡Bacán que sigan los aportes!.

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  3. por qué te cuesta creer que es de primero?

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  4. Por que para ser menor, es virtuosa.

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