Dos congresos nacionales; uno organizado por estudiantes y celebrado en valparaiso, el otro, organizado por académicos con ayuda de estudiantes y realizado en Santiago. Es debido a esto principalmente que el tiempo que ha trascurrido desde la toma del departamento de filosofía ha sido particularmente agitado, en especial, por el hecho de haber participado en calidad de “dueñxs de casa” del congreso nacional de filosofía, que tuvo lugar en la Biblioteca de Santiago.
Debemos mencionar- al menos a groso modo- que la participación de lxs estudiantes de la USACH en la organización del congreso fue de vital importancia para el correcto desarrollo de las actividades que este contemplaba. Trabajos entre los que podemos contar la logística en relación al alojamiento, alimentación y orientación de los estudiantes que viajaron desde sus regiones para participar del congreso, y funciones tales como moderar diferentes mesas en las cuales se presentaban los frutos del trabajo de nuestros pares, en formas de ponencias. Gracias a todo este trabajo, hoy podemos estar tranquilxs de los resultados obtenidos, ya que, a partir de esta instancia de reunion nacional, se fundaron las bases que darán paso a una nueva asociación nacional de filosofía, la cual tendrá como función principal la defensa de nuestra disciplina gravemente vulnerada por los intereses tecnocraticos de la educación actual.
Sin embargo, es menester, dadas las circunstancias actuales, retornar el curso de las acciones que se enmarcan en la defensa de la disciplina, en donde es mas necesario hacerlo, es decir, en las propia unidad académica.
Ya son mas de dos meses que han pasado desde que el día 11 de septiembre de este año, y debido a la adecuada respuesta del decanato, decidimos como asamblea de estudiantes de filosofía deponer la toma que sostuvimos como medio de presión para obtener lo que legítimamente pedíamos y seguimos pidiendo. Legitimo decimos, pues, lo que se ha buscado por medio de todo el proceso de conflicto que ha vivenciado el estudiantado de la carrera de filosofía, no es nada menos que lo que le corresponde por definición a un departamento que forma parte de una Universidad que busca posicionarse como una de las tres mas importantes del país, en lo referente a lo académico.
No han sido caprichos ni delirios de grandeza, nuestros actos han sido movidos por el cariño a nuestra disciplina, y desencadenados por la agresión a la misma. Agresiones manifiestas en las practicas autoritarias, antiacademicas y arbitrarias de la dirección de nuestro departamento.
En ocasiones anteriores, y no pocas, hemos denunciado con objetividad los problemas que, como estudiantes de la carrera, observamos que nos afectan directamente debido a la mala administración de nuestra unidad académica. Prueba de ello es todo lo que se puede evidenciar por medio de las múltiples cartas abiertas a la comunidad y que pueden ser revisadas en nuestro sitio web 'www.filousach.tk'.
Por otra parte, no podemos dejar de denunciar las irregularidades de las que están siendo presa nuestro departamento luego de emanado el mandato desde la facultad.
Comunicamos y denunciamos a la comunidad universitaria lo siguiente:
- Jose Ramon Molina llevó a cabo una votación al interior del Consejo para rechazar la exigencia de los estudiantes para que se contrate, a través de concurso público, un profesor para las cátedras de Ética y Filosofía Moderna. Así, el profesor Molina impuso su mayoría evitando cualquier deliberación seria respecto al tema y pasando por alto la demanda de los estudiantes, apoyada por los cuatro profesores que los respaldan, sin tomar en cuenta que esta medida perjudica la calidad académica de nuestra carrera.
- Jose Ramon Molina insiste en la validez del Reglamento del Consejo de Departamento, señalando que hay uno muy parecido al que intenta imponer ahora, que fue aprobado por el Consejo de Facultad hace unos años atrás. Sin embargo, hasta ahora no se ha encontrado tal registro. Esto significa que se ha estado funcionando con un reglamento que carece de cualquier validez legal, a pesar de lo que J.R. Molina intenta hacer creer al referirse a él como "vigente" e intentar que el Consejo de Departamento funcione bajo este parámetro.
- La poca eficacia del garante(Ángel Arraya) designado para hacer valer los mandatos de la facultad, dado que, a pesar de contar con las atribuciones necesarias para esto, no lo ha hecho.
Denunciamos estos hechos partiendo de la base de que una entidad institucional mayor a nuestro departamento, como es la facultad de humanidades, es quien ha dado el mandato a la dirección del departamento de filosofía, por ende este ultimo debe velar por el cumplimiento de los acuerdos emanados del consejo de facultad, de caso contrario, se incurriría en actos ilícitos.
ESTEMOS VIOS COMPAS, QUE EL FASCISMO NO SE PASE PELICULAS.
PARTCIPA Y APORTA...



