lunes 17 de agosto de 2009


Santiago, 14 de agosto 2009


Dra. Carmen Norambuena, Decana Facultad de Humanidades

y comunidad universitaria:


En su sesión del viernes 31 de julio el Consejo de la Facultad de Humanidades decidió convocar una mesa de diálogo con el propósito de abordar el conflicto originado en el Departamento de Filosofía. Saludamos esta decisión, solicitada por nosotros el 7 de julio último, lo que demuestra la justicia de nuestros planteamientos.

En la mencionada declaración, compartíamos el diagnóstico de los alumnos sobre las graves situaciones académicas que enfrenta nuestro Departamento, entre ellas, la ausencia de garantías de diálogo en el Consejo de nuestra unidad. Las situaciones mencionadas pueden resumirse en:

a) la injustificada negativa de la Dirección a llamar a concurso 3 puestos vacantes;

b) la resistencia de la Dirección a tomar acciones creíbles sobre problemas serios relativos a docencia que reiteradamente los alumnos han hecho llegar al Departamento y a la Facultad; c) la forma en que opera la llamada “Comisión de carga académica” que no contempla ningún procedimiento o mecanismo de consenso con el resto de los académicos y los estudiantes para determinar la carga académica;

d) el estilo y prácticas que caracterizan a la Dirección del Departamento y su jefatura de Carrera, continuamente alejadas de lo académico.

El Director del Departamento y algunos profesores cuestionados replicaron por carta pública a tales planteamientos el 15 de julio de 2009. Además, en carta del 31 de julio el Director, junto con su Jefe de Carrera, reiteran consideraciones en el mismo sentido. Ahora bien:

En primer lugar, ante nuestra justificada crítica académica, la Dirección, desatendiendo sus deberes administrativos de investigar y resolver los problemas señalados, encabeza una defensa corporativa en la que se representa como objeto de una pretendida “persecución política”, sin decir nada de lo que los alumnos y nosotros planteamos.

En segundo lugar, en ambas misivas, la Dirección califica tendenciosamente nuestra decisión de retirarnos del Consejo de Departamento como una amenaza y una ofensa. No es creíble. Al calificarnos así, la Dirección desconoce que es nuestro derecho retirarnos pacíficamente de un Consejo de Departamento que no escucha razones académicas y es co- responsable de los actuales problemas. La formación de una mesa de diálogo es la única opción viable en este momento de crisis. El díalogo sólo amenaza a los que no escuchan razones.

En tercer lugar, se falta a la verdad cuando se dice que la Comisión de Carga Académica hace un trabajo “transparente y práctico”, porque dicha comisión ha producido una crisis de confianza global sobre el criterio de asignación de la carga y, además, ha sido motivo de descontento constante de los alumnos. La asignación de carga, además, debe tomar en cuenta contrataciones de otros académicos, ya sea por hora o por honorarios. A los profesores que aquí firmamos nunca se nos ha consultado. Resulta aberrante sostener que consensuar la carga con los académicos y los estudiantes “es inviable, porque significa poner en conocimiento y discusión toda la carga entre actores a los cuales, en su mayoría, no les corresponde intervenir en el proceso”, dado que no se consulta a aquellos directamente afectados por las decisiones de la Comisión.

En cuarto lugar, la reunión mencionada del Director con el vocero de la Asamblea de Estudiantes fue convocada de una manera irregular (por teléfono, sin citar a la directiva en su totalidad, sin temario, sin actas, sin posibilidad de consulta con las bases ni la directiva). Al mismo tiempo, la Dirección no lo invitó al último consejo de Departamento, a la que él asistió haciendo uso de su derecho, para retirarse en protesta junto con nosotros.

En quinto lugar, los argumentos de procedimiento que invoca hoy la Dirección en relación a nuevas contrataciones muestran el fondo de su actitud: que durante el año 2008 y 2009 la Dirección se ha negado a aceptar nuestra propuesta de pedir al Rector el llamado a concurso. Ahora bien, dada la situación del Departamento, sólo nuevas contrataciones (en el número que las autoridades estimen conveniente) pueden asegurar la calidad y la productividad que los estudiantes están reclamando.

En sexto lugar, en relación a la cátedra de Lógica se esconden serias responsabilidades. La primera de ellas es que ha sido imposible consensuar contenidos comunes con el Jefe de Carrera, quien dicta la otra cátedra, pese a habérsele sugerido varias veces años atrás la necesidad de hacerlo. Esta era una decisión obvia dado que la Cátedra se dicta en primer año y, por su dificultad intrínseca, registra los más altos índices de reprobación de la carrera. En segundo lugar, la actual “solución” alcanzada (que al menos los dos semestres fuesen dictados por el mismo profesor) no fue propuesta por él tampoco. Más allá de declaraciones de buenas intenciones, el Sr. Jefe de Carrera jamás planteó seriamente la posibilidad de tal consenso, lo que resulta sorprendente por parte de quien ha sido además Director de la unidad y debe velar por la docencia a su interior.

En séptimo lugar, las consideraciones sobre la calidad académica de otros colegas planteadas por los estudiantes deben ser materia de evaluación mediante los mecanismos que se ha dado la universidad frente a este tipo de denuncias, incluyendo investigación.

En octavo lugar, es efectivo que ninguno de los programas de postgrado ha sido acreditado, pero es efectivo también que sólo el Magister en Filosofía de las Ciencias se ha presentado a ella, mientras que, en 24 años, el otro Programa, del cual el Director del Departamento ha sido varias veces su Director, jamás se ha enfrentado a dicha instancia.

En noveno lugar, en relación a la calidad de la gestión de la Dirección creemos que no hay nada más que agregar: el presente conflicto y otros semejantes en el pasado muestran palpablemente los resultados de ella. Además, consideramos lamentable y tendencioso que reiteradamente la Dirección se arrogue como propios ciertos logros institucionales que, documentadamente, pertenecen al conjunto de los profesores del Departamento.

Lamentamos el tono de las declaraciones de la Dirección, pues no sugieren una voluntad de diálogo y, finalmente, insistimos en nuestra voluntad de superar este impasse sobre la base de criterios académicos y espíritu democrático, que faltan en el Departamento.

Dr. Wilfredo Quezada Dr. Raúl Velozo Dr. Marcelo Díaz Dr. Hernán Neira

1 comentarios:

  1. Que agradable respuesta.
    Gracias profes* por el apoyo!!





    *Doctores

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